¿Qué es la periodoncia?
La periodoncia es la especialidad de la odontología que previene, diagnostica y trata las enfermedades de los tejidos que rodean y sostienen a los dientes: la encía, el ligamento periodontal, el cemento de la raíz y el hueso alveolar. Las dos enfermedades más frecuentes que trata son la gingivitis y la periodontitis. El profesional que se dedica a esta área se llama periodoncista.
En esta guía te explicamos qué estudia la periodoncia, cómo se diferencian la gingivitis y la periodontitis, cómo se diagnostican, en qué consisten los tratamientos y por qué la salud de las encías también se relaciona con enfermedades como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.
¿Qué estudia la periodoncia?
El conjunto de tejidos que sostiene a cada diente se llama periodonto. La periodoncia se ocupa de cuatro estructuras:
- La encía: el tejido blando que rodea el cuello del diente y cubre el hueso.
- El ligamento periodontal: fibras que unen la raíz al hueso y amortiguan las fuerzas de la masticación.
- El cemento radicular: la capa que recubre la raíz y donde se insertan esas fibras.
- El hueso alveolar: la parte del maxilar o de la mandíbula donde se alojan las raíces.
Cuando estos tejidos se inflaman o se destruyen, el diente pierde soporte, aunque la pieza en sí esté sana y sin caries. Por eso un diente puede aflojarse o perderse sin haber dolido nunca.
¿Qué hace un periodoncista?
El periodoncista es el odontólogo que se forma específicamente en el cuidado de las encías y del hueso que sostiene los dientes. Sus tareas principales son:
- Diagnosticar y clasificar la enfermedad periodontal mediante el sondaje y las radiografías.
- Realizar el tratamiento no quirúrgico: la limpieza profunda por debajo de la encía.
- Indicar y realizar cirugías periodontales cuando la limpieza no alcanza: regeneración de hueso, injertos de encía o cirugías de acceso.
- Controlar a largo plazo a los pacientes ya tratados, para evitar que la enfermedad vuelva.
- Prevenir y tratar la inflamación alrededor de los implantes dentales, incluida la periimplantitis.
También trabaja en equipo con otras áreas. Por ejemplo, antes de colocar implantes, de empezar una ortodoncia o de hacer una rehabilitación, conviene que las encías estén sanas y la enfermedad controlada.
Principales enfermedades periodontales
Gingivitis
Es la inflamación de la encía causada por la acumulación de placa bacteriana (biofilm) en el borde de los dientes. Sus señales típicas son encías rojas, hinchadas y que sangran al cepillarte o al pasar el hilo dental. En esta etapa todavía no hay pérdida de hueso, y por eso la gingivitis se puede revertir con una buena higiene diaria y una limpieza profesional.
Periodontitis
Cuando la inflamación se mantiene en el tiempo, en algunas personas avanza hacia la periodontitis. En esta etapa se destruyen el ligamento y el hueso que sostienen al diente, y se forman bolsas periodontales: espacios entre la encía y la raíz donde se acumulan bacterias que el cepillo no alcanza. El hueso que se perdió no vuelve a formarse solo, pero la enfermedad se puede detener y controlar con tratamiento.
Las señales más frecuentes de periodontitis son:
- Sangrado de encías al cepillarte o de forma espontánea.
- Mal aliento persistente o mal sabor en la boca.
- Encías retraídas y dientes que se ven más largos (recesión de encías).
- Sensibilidad al frío en la zona de la raíz.
- Pus entre la encía y el diente.
- Dientes que se mueven, se separan o cambian de posición.
Un detalle importante: la periodontitis casi nunca duele en sus primeras etapas. Por eso muchas personas se enteran cuando ya hay dientes flojos.
Cómo se clasifica hoy la periodontitis
Desde 2017, la clasificación internacional acordada por la Academia Americana de Periodontología (AAP) y la Federación Europea de Periodoncia (EFP) describe la periodontitis con dos criterios:
- Estadio (I a IV): indica cuánto daño hay y qué tan complejo es el tratamiento.
- Grado (A, B o C): indica la velocidad con la que avanza la enfermedad y el riesgo de que siga progresando. El tabaquismo y la diabetes mal controlada suben el grado.
Esta clasificación dejó de separar la periodontitis “crónica” de la “agresiva”. Sin embargo, el término agresiva se sigue usando mucho, sobre todo para los casos que avanzan rápido en personas jóvenes.
¿Por qué aparece la enfermedad periodontal?
La causa necesaria es la placa bacteriana que se acumula en el borde de la encía. Pero no todas las personas con placa desarrollan periodontitis: influye mucho cómo responde el organismo a esas bacterias. Algunos factores aumentan el riesgo o empeoran la evolución:
- Tabaco: es uno de los factores de riesgo más importantes. Además, reduce el sangrado de las encías y puede ocultar la enfermedad hasta que está avanzada.
- Diabetes mal controlada: la relación es de ida y vuelta, como explicamos en la conexión entre diabetes y enfermedad periodontal.
- Predisposición familiar: hay personas más susceptibles. Te contamos qué dice la genética sobre esto.
- Estrés, cambios hormonales y algunos medicamentos: pueden influir en la inflamación de las encías. Por ejemplo, el estrés o el embarazo.
- Higiene insuficiente entre los dientes: el cepillo solo no limpia bien los espacios interdentales, que es justamente donde suele empezar la enfermedad.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se basa en un examen clínico completo de las encías, que se complementa con radiografías:
- Sondaje periodontal: con una sonda milimetrada se mide la profundidad del surco entre la encía y cada diente. En una encía sana suele ser de pocos milímetros. Las mediciones mayores indican bolsas periodontales. Te explicamos qué significan los milímetros del sondaje.
- Sangrado al sondaje: muestra si hay inflamación activa.
- Nivel de inserción y recesión: indican cuánto soporte se perdió.
- Movilidad de los dientes y compromiso de las zonas entre las raíces (furcas) en los molares.
- Radiografías: permiten ver la altura y la forma del hueso que rodea las raíces.
Con estos datos se hace el periodontograma, una especie de mapa de la boca. Sirve para establecer el estadio y el grado, planificar el tratamiento y comparar los resultados en los controles siguientes.
Tratamientos en periodoncia
El tratamiento se organiza por etapas, según la guía clínica de la Federación Europea de Periodoncia. No todos los pacientes necesitan todas las etapas: depende de la gravedad y de cómo responde cada uno.
1. Control de la placa y de los factores de riesgo
Es la base de todo el tratamiento. Incluye enseñarte a hacer una buena técnica de cepillado y a elegir entre hilo dental, cepillos interdentales o irrigador, una limpieza profesional por encima de la encía y trabajar sobre los factores de riesgo, como dejar de fumar o controlar la diabetes.
2. Tratamiento no quirúrgico: raspado y alisado radicular
Consiste en limpiar las raíces por debajo de la encía para eliminar el sarro y la placa que quedan dentro de las bolsas. Se hace con anestesia local e instrumentos manuales o ultrasónicos. En el sitio vas a encontrar este procedimiento con distintos nombres: desbridamiento y curetaje. Según el caso, puede hacerse en varias sesiones o en una sola sesión.
Los antibióticos no se indican de rutina. Se reservan para situaciones puntuales que evalúa el profesional, como explicamos en cuándo están indicados los antibióticos en periodoncia.
3. Cirugía periodontal
Algunas semanas después de la limpieza profunda se hace una reevaluación. Si quedan bolsas profundas que no respondieron, puede indicarse cirugía:
- Cirugía de acceso: permite limpiar raíces a las que no se llega sin levantar la encía.
- Cirugía regenerativa: en algunos tipos de defecto óseo permite recuperar parte del hueso y del soporte perdidos.
- Cirugía plástica periodontal: el injerto de encía cubre raíces expuestas, reduce la sensibilidad y mejora la estética.
Cuando hay dientes con movilidad, a veces se complementa el tratamiento con una ferulización, que une los dientes para repartir las fuerzas de la masticación.
4. Mantenimiento periodontal
La periodontitis es una enfermedad crónica: aunque esté controlada, puede volver si se abandonan los cuidados. Por eso, después del tratamiento el paciente entra en un programa de controles y limpiezas profesionales. Según la guía europea, la frecuencia va de cada 3 a cada 12 meses, de acuerdo con el riesgo de cada persona. Lo desarrollamos en mantenimiento periodontal: cada cuánto hacerlo.
El láser en periodoncia
El láser se usa como complemento en algunos procedimientos sobre la encía. Siempre acompaña a la limpieza mecánica de las raíces y nunca la reemplaza. Te explicamos sus usos en láser en periodoncia.
Periodoncia e implantes dentales
Tener o haber tenido periodontitis no impide colocarse implantes, pero cambia el orden de las cosas. Primero hay que controlar la enfermedad y después planificar la rehabilitación. Lo explicamos en detalle en si tenés periodontitis, ¿podés colocarte implantes?.
Los implantes dentales también necesitan cuidados de por vida. La encía que rodea un implante puede inflamarse igual que la de un diente, y las personas con antecedentes de periodontitis tienen más riesgo de desarrollar periimplantitis. Por eso los controles periodontales siguen siendo necesarios después de colocar un implante.
Salud de las encías y salud general
La inflamación crónica de las encías no queda solo en la boca. La medicina periodontal estudia la relación entre la periodontitis y otras enfermedades:
- Diabetes: es la relación mejor documentada. La diabetes mal controlada empeora la periodontitis y, a su vez, la periodontitis dificulta el control de la glucosa.
- Enfermedades cardiovasculares: los estudios muestran una asociación entre la periodontitis y la enfermedad cardiovascular. Todavía se investiga en qué medida una influye sobre la otra.
- Embarazo: la periodontitis se ha asociado con complicaciones del embarazo, por lo que se recomienda controlar las encías antes y durante la gestación.
Por eso es útil que tu médico sepa si tenés enfermedad periodontal, y que tu odontólogo sepa qué enfermedades tenés y qué medicación tomás.
Cómo prevenir la enfermedad periodontal
- Cepillarte al menos dos veces por día, con un cepillo suave y una técnica que no dañe la encía.
- Limpiar todos los días entre los dientes, con hilo o cepillos interdentales según tu caso.
- No fumar.
- Mantener controladas las enfermedades como la diabetes.
- Hacer controles odontológicos periódicos, que incluyan la revisión de las encías y no solo de las caries.
- Consultar si te sangran las encías: el sangrado no es normal, aunque sea poco.
Preguntas frecuentes sobre periodoncia
¿Cuál es la diferencia entre gingivitis y periodontitis?
La gingivitis es una inflamación de la encía sin pérdida de hueso, y se puede revertir. La periodontitis ya destruyó parte del soporte del diente. El hueso perdido no se recupera solo, pero la enfermedad se puede controlar con tratamiento.
¿La periodontitis se cura?
Se controla. Con tratamiento, la inflamación y las bolsas se pueden reducir y la enfermedad puede quedar estable durante años. Como puede volver, hace falta un mantenimiento periódico de por vida.
¿Duele el tratamiento de periodoncia?
El raspado y alisado radicular se hace con anestesia local. Después puede haber sensibilidad o molestias en las encías durante algunos días.
¿Cuándo tengo que consultar a un periodoncista?
Si te sangran las encías, tenés mal aliento persistente, las encías se retraen o notás dientes que se mueven o se separan. También si tenés diabetes, fumás, tenés antecedentes familiares de pérdida de dientes o vas a colocarte implantes.
¿Se pueden salvar los dientes flojos?
Depende de cuánto soporte se haya perdido. Muchos dientes con movilidad se estabilizan una vez que se controla la inflamación. Otros no tienen pronóstico favorable. Lo define la evaluación clínica y radiográfica.
Conclusión
La periodoncia cuida la base que sostiene tus dientes. La mayoría de los problemas de encías avanzan sin dolor, por eso el sangrado, la retracción o la movilidad son señales que conviene consultar a tiempo. La gingivitis se revierte, y la periodontitis se puede detener y mantener controlada con un diagnóstico correcto, un tratamiento por etapas y controles periódicos. Podés ver cómo evolucionan algunos casos en antes y después de un tratamiento de periodoncia.
Si tenés alguno de estos síntomas o querés una evaluación de tus encías, conocé nuestro tratamiento de periodoncia.