Un frenillo insertado muy cerca del margen de la encía puede ejercer tracción constante sobre el tejido blando y contribuir a que la raíz del diente quede expuesta con el tiempo. Esta situación, conocida como frenillo con inserción alta, es una de las causas anatómicas de recesión gingival que pueden corregirse de manera predecible. Cuando el frenillo tira de la encía cada vez que hablamos, sonreímos o masticamos, el tejido se desplaza poco a poco, y la raíz del diente aparece a la vista. No siempre genera molestias en las primeras etapas, pero puede favorecer sensibilidad, acumulación de placa en zonas difíciles de limpiar y, en casos avanzados, compromiso estético o funcional. Identificar esta situación a tiempo permite planificar un tratamiento combinado que elimine la tracción y recupere el tejido perdido.
¿Cómo saber si el frenillo está insertado muy alto?
La inserción del frenillo se considera alta cuando sus fibras se ubican a menos de 2 mm del margen gingival o directamente se insertan en la papila interdental. Para detectarlo, el odontólogo tracciona suavemente el labio hacia arriba o abajo, según se trate del frenillo labial superior o inferior, y observa si el movimiento desplaza el borde de la encía. Si al realizar esta maniobra la encía se separa del diente o se blanquea por la tensión, es señal de que el frenillo ejerce tracción sobre el tejido. También puede notarse una banda vertical de encía fina o un adelgazamiento del tejido en la zona cercana al frenillo.
Este tipo de inserción suele detectarse en revisiones de rutina o al investigar por qué la encía se retrajo en un solo diente o en una zona específica. Cuando la recesión ya está presente, el diagnóstico se vuelve más evidente, pero lo ideal es identificar el problema antes de que el tejido se pierda. Un examen periodontal completo permite evaluar el grosor de la encía, la posición del frenillo y el riesgo de recesión futura, y planificar el momento más adecuado para intervenir. Si tenés dudas sobre el estado de tus encías, es importante consultar con un profesional especializado en periodoncia.
¿Cuándo está indicada la frenectomía en casos de recesión?
La frenectomía está indicada cuando el frenillo ejerce tracción activa sobre la encía, ya sea que la recesión ya esté instalada o exista riesgo de que aparezca. No todos los frenillos insertados cerca de la encía requieren cirugía: si el tejido es grueso, la inserción no tracciona el margen gingival y no hay recesión ni síntomas, puede no ser necesario intervenir. Pero si el frenillo desplaza visiblemente el borde de la encía o si la recesión avanza y ya hay exposición radicular, la eliminación del frenillo es el primer paso del tratamiento.
En la Clínica Deauville realizamos la frenectomía con láser, técnica que permite cortar el tejido con mínimo sangrado, sin necesidad de sutura en muchos casos y con recuperación más rápida que la técnica convencional con bisturí. El láser coagula los vasos al mismo tiempo que secciona las fibras, lo que reduce la inflamación postoperatoria y acelera la cicatrización. La intervención se realiza con anestesia local y suele durar entre 15 y 30 minutos, según el tamaño del frenillo y la extensión de la inserción.
¿Se puede hacer frenectomía e injerto al mismo tiempo?
En algunos casos es posible realizar la frenectomía y el injerto de encía en una sola sesión, especialmente cuando la recesión es leve y no hay necesidad de esperar que el tejido cicatrice por completo antes de colocar el injerto. Sin embargo, cuando la recesión es profunda, el tejido remanente es muy fino o hay inflamación, suele recomendarse hacer la frenectomía primero y esperar entre 4 y 8 semanas antes de planificar el injerto. Este intervalo permite que la zona cicatrice, que el borde de la encía se estabilice y que el campo quirúrgico sea más predecible para el injerto.
¿Qué pasa si se hace solo el injerto sin eliminar el frenillo?
Si se cubre la raíz expuesta con un injerto de encía pero no se elimina la tracción del frenillo, el resultado puede ser inestable. El frenillo seguirá tirando del tejido recién injertado y, con el tiempo, la encía puede volver a retraerse. Es como reparar una pared que se agrieta sin corregir el problema de cimientos: el problema reaparece. Por eso, cuando se diagnostica inserción alta del frenillo como causa contribuyente de la recesión, la frenectomía forma parte del plan de tratamiento conjunto.
El abordaje correcto depende de cada caso, pero en general incluye tres pasos: eliminar la tracción del frenillo, regenerar el tejido perdido mediante un tratamiento de periodoncia que puede incluir injerto de encía libre o conectivo, y controlar los factores de riesgo que puedan comprometer el resultado, como cepillado traumático, bruxismo o acumulación de placa.
También es importante descartar otras causas de recesión antes de intervenir. En algunos casos, una pieza dental puede estar comprometida por problemas internos del conducto radicular, y en esos casos puede ser necesario evaluar si corresponde una endodoncia antes de planificar el injerto. Del mismo modo, si la recesión está asociada a una malposición dentaria severa, puede ser necesario coordinar con ortodoncia.
¿Cómo es la recuperación después de una frenectomía con injerto?
La recuperación depende del tipo de técnica utilizada y de si se realizó solo la frenectomía o se combinó con injerto de encía. Después de una frenectomía con láser, la zona suele estar sensible durante 3 a 5 días. Se recomienda evitar traccionar el labio, cepillar con suavidad en la zona operada y mantener una dieta blanda y fría las primeras 48 horas. El láser favorece una cicatrización más rápida y con menos molestias que la técnica convencional.
Cuando se realiza un injerto de encía en la misma zona o en una segunda etapa, el cuidado postoperatorio es más estricto. Durante las primeras dos semanas es fundamental evitar cualquier tracción sobre el labio o la mejilla, no cepillar directamente la zona injertada y seguir las indicaciones del odontólogo respecto al uso de enjuagues y analgésicos. La encía injertada tiene un aspecto blanquecino al principio y va integrándose al tejido circundante con el correr de las semanas. El resultado estético final se evalúa a los 3 o 4 meses.
Es importante mencionar que no todos los problemas de encías tienen el mismo origen. En algunos casos, la inflamación o el sangrado están relacionados con enfermedad periodontal activa más que con la posición del frenillo. Si notás sangrado frecuente, podés leer más sobre por qué sangran las encías y cómo solucionarlo.
- Evitar traccionar el labio o hacer movimientos exagerados con la boca.
- No cepillar directamente la zona operada durante la primera semana.
- Dieta blanda, fría o tibia; evitar alimentos duros, picantes o ácidos.
- Seguir las indicaciones del odontólogo respecto al uso de analgésicos y enjuagues.
- Asistir a los controles postoperatorios para verificar la evolución del injerto.
En algunos casos, si el diente afectado tiene daño severo o pérdida de soporte óseo avanzada, puede evaluarse como alternativa la extracción y reposición con implantes dentales, aunque esta situación es menos frecuente cuando la recesión se debe únicamente a la tracción del frenillo. También existen casos donde el problema periodontal coexiste con la necesidad de extraer otras piezas, como sucede en la extracción de muelas del juicio, que puede realizarse de manera coordinada dentro del plan de tratamiento integral.
¿Cuándo consultar en la Clínica Deauville?
Si notás que la raíz de uno o más dientes está quedando a la vista, si sentís que el frenillo tira de la encía cuando te movés el labio o si tenés sensibilidad al frío en una zona donde antes no la tenías, es momento de consultar. La recesión gingival asociada a inserción alta del frenillo tiene buen pronóstico cuando se trata a tiempo, pero si se deja avanzar puede comprometer tanto la estética como la salud del diente. Un diagnóstico preciso permite planificar el tratamiento más adecuado, ya sea frenectomía sola, injerto de encía o ambos procedimientos en combinación.
En la Clínica Deauville, ubicada en Carrasco, Montevideo, contamos con experiencia en cirugía periodontal, regeneración de tejidos blandos y uso de láser para procedimientos mínimamente invasivos. Podés solicitar una evaluación completa para conocer el estado de tu encía, el grado de recesión y las opciones de tratamiento disponibles según tu caso. Además de la frenectomía y los injertos, ofrecemos atención integral en todas las áreas de la odontología, desde prevención hasta rehabilitación completa. Agenda tu consulta a través de nuestra clínica dental en Montevideo y empezá hoy el camino hacia una sonrisa más saludable y funcional.