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Extracción de muelas del juicio en Montevideo: cuándo es realmente necesaria y cómo es la recuperación

Las muelas del juicio, o terceros molares, suelen aparecer entre los 17 y los 25 años y generan una de las dudas más frecuentes en odontología: ¿hay que sacarlas siempre? La respuesta, según la evidencia científica actual, es que no. Te contamos cuándo la extracción realmente aporta un beneficio, cómo se decide caso por caso, y qué esperar durante la cirugía y la recuperación.

¿Qué son las muelas del juicio y por qué generan tantas dudas?

Son los últimos molares en erupcionar, generalmente uno en cada cuadrante de la boca. El problema es que, para cuando aparecen, muchas veces ya no queda suficiente espacio en el maxilar o la mandíbula, lo que hace que emerjan de forma parcial, torcida o queden directamente atrapadas dentro del hueso o la encía: lo que se conoce como impactación.

Esa falta de espacio es la razón por la que, durante décadas, se recomendó extraerlas de forma prácticamente automática. Pero la evidencia acumulada en los últimos 20 años cambió bastante ese enfoque.

¿Cuándo es realmente necesaria la extracción?

Acá es donde conviene ser precisos, porque la recomendación cambió respecto a lo que se creía hace unos años. Guías de práctica clínica basadas en evidencia (entre ellas la del NICE británico y revisiones sistemáticas del grupo Cochrane) concluyeron que no existe evidencia sólida que respalde la extracción profiláctica de terceros molares asintomáticos y libres de patología. Es decir: si la muela del juicio no da síntomas y no muestra signos de problema en la radiografía, sacarla “por las dudas” no aporta un beneficio comprobado y sí expone a los riesgos propios de la cirugía.

Dicho esto, hay situaciones donde la extracción sí está claramente indicada:

  • Pericoronitis: inflamación e infección de la encía que rodea una muela parcialmente erupcionada, con dolor, hinchazón y a veces dificultad para abrir la boca.
  • Caries en la muela del juicio o en el segundo molar vecino, especialmente cuando la posición del diente impide una higiene adecuada.
  • Reabsorción radicular o daño en el diente adyacente por la presión de la muela impactada.
  • Quistes o lesiones asociados al saco pericoronario de un diente incluido.
  • Dolor recurrente o infecciones a repetición en la zona.
  • Necesidad de espacio para tratamiento de ortodoncia, o antes de una cirugía ortognática.
  • Cuando el paciente ya va a recibir anestesia general por otro motivo y conviene aprovechar para resolver también las muelas del juicio.

Si tu muela del juicio no encaja en ninguno de estos escenarios, lo más razonable —y lo que indican las guías clínicas— es optar por controles clínicos y radiográficos periódicos en lugar de una cirugía preventiva. Podés ver más sobre la importancia de estos controles en nuestra nota sobre cada cuánto hay que ir al odontólogo.

Diagnóstico: por qué la radiografía (y a veces la tomografía) es clave

Antes de decidir cualquier cosa, el odontólogo necesita ver la posición exacta de la muela, su relación con el segundo molar vecino y, sobre todo, su cercanía con el nervio dentario inferior, que recorre la mandíbula. Para eso se usa una radiografía panorámica como estudio inicial.

En casos de muelas más profundas, impactadas o muy cerca del canal donde pasa el nervio, hoy existe la posibilidad de complementar el diagnóstico con tomografía 3D y planificación digital, lo que permite anticipar el trayecto exacto de la extracción y reducir el riesgo de complicaciones nerviosas. Te contamos cómo funciona esta tecnología en nuestra nota sobre cirugía oral guiada por computador.

Cómo se realiza la extracción, paso a paso

  1. Evaluación clínica y radiográfica. Se determina la posición, el grado de impactación y la complejidad del caso.
  2. Anestesia o sedación. La mayoría de las extracciones se resuelven con anestesia local. En casos de mayor ansiedad o complejidad, existen alternativas de sedación profunda, no consciente, la cual se realiza con un anestesista.
  3. Acceso a la muela. Si el diente está parcial o totalmente cubierto por encía o hueso, se realiza una pequeña incisión y, de ser necesario, se retira algo de hueso para liberar la pieza.
  4. Extracción, y en algunos casos, seccionamiento del diente. Cuando la posición lo requiere, la muela se divide en fragmentos para retirarla con menor trauma para el hueso y los tejidos vecinos.
  5. Limpieza y sutura. Se limpia la zona y se colocan puntos si la incisión lo amerita.
  6. Indicaciones postoperatorias claras sobre medicación, dieta y cuidados de la herida.

Recuperación día a día: qué es normal esperar

Momento Qué es esperable
Primeras 24 h Sangrado leve, inflamación inicial, efecto de la anestesia. Dieta fría y blanda, sin escupir con fuerza ni usar pajita.
24-72 h Pico de inflamación y dolor moderado, controlable con la medicación indicada. Puede haber trismus (dificultad para abrir bien la boca).
Días 3-7 La inflamación empieza a bajar. La mayoría retoma actividades habituales, evitando esfuerzo físico intenso.
1-2 semanas Cicatrización visible de la encía; se retiran los puntos si no eran reabsorbibles.
Varias semanas Cicatrización completa del hueso en el lugar de la extracción, un proceso más lento y progresivo.

Para reducir la inflamación y acelerar la cicatrización de los tejidos blandos, algunas clínicas complementan el postoperatorio con terapia del dolor con láser, una alternativa no invasiva que ayuda a controlar las molestias sin sumar más medicación.

Alveolitis: la complicación más frecuente (y cómo evitarla)

La alveolitis seca aparece cuando se pierde el coágulo que protege el hueso expuesto tras la extracción, dejando terminaciones nerviosas al descubierto. Es la complicación más común de este procedimiento: ocurre en un porcentaje bajo de extracciones simples, pero su frecuencia sube notoriamente en terceros molares impactados. Se manifiesta con dolor intenso que aparece o empeora entre el día 3 y el 5, a veces junto con mal aliento y un sabor desagradable.

Los principales factores que aumentan el riesgo son:

  • Fumar en las primeras 72 horas después de la cirugía.
  • Usar pajita o sorbete, o escupir con fuerza, ya que generan succión y pueden desprender el coágulo.
  • Enjuagarse con fuerza el mismo día de la extracción.
  • El uso de anticonceptivos orales, por su posible efecto sobre la coagulación local.
  • Extracciones más traumáticas o complejas, típicas de muelas muy impactadas.

La buena noticia es que seguir al pie de la letra las indicaciones postoperatorias reduce muchísimo el riesgo: nada de fumar, nada de pajitas ni bebidas con gas, movimientos suaves al higienizar la boca y respetar la medicación indicada.

¿Se necesitan antibióticos?

No de forma rutinaria. La evidencia actual no respalda indicar antibióticos “por las dudas” en extracciones simples sin signos de infección: su uso se reserva para casos puntuales que el odontólogo evalúa específicamente. Lo que sí suele indicarse de forma sistemática son antiinflamatorios y analgésicos para controlar el dolor y la hinchazón durante los primeros días.

Señales de alarma: cuándo volver a la clínica antes del control de rutina

La mayoría de las recuperaciones son sencillas, pero hay señales que ameritan una consulta inmediata:

  • Dolor que en vez de mejorar empeora a partir del tercer día.
  • Fiebre.
  • Sangrado que no cede con presión suave y constante.
  • Supuración o mal sabor persistente.
  • Hinchazón que sigue aumentando después de las primeras 72 horas.

¿Es necesario reemplazar la muela del juicio con un implante?

En la gran mayoría de los casos, no. A diferencia de otras piezas dentales, los terceros molares no cumplen un rol imprescindible en la masticación ni en la estética de la sonrisa, por lo que su ausencia rara vez requiere reemplazo. La conversación sobre un implante dental tiene sentido en situaciones puntuales, por ejemplo si además se pierde el segundo molar vecino, o si una extracción compleja dejó una pérdida de hueso importante que conviene evaluar con un injerto óseo antes de considerar cualquier rehabilitación futura. Si te interesa el tema en general, podés consultar el precio de implantes dentales en Montevideo para tener el panorama completo.

Extracción de muelas del juicio en Clínica Deauville, Carrasco

En Clínica Deauville evaluamos cada caso de forma individual antes de recomendar una extracción: analizamos la radiografía, el estado de la pieza y, sobre todo, si realmente existe un beneficio clínico que justifique la cirugía.

  • Diagnóstico por imágenes para planificar cada extracción con precisión, incluso en casos complejos.
  • Opciones de anestesia local y sedación para pacientes con mayor ansiedad o casos más complejos.
  • Equipo multidisciplinario: si tu caso requiere evaluación periodontal o una futura rehabilitación, coordinamos internamente sin que tengas que ir de un lado a otro.
  • Atención de urgencias si aparecen síntomas de alarma durante la recuperación.
  • Espacio cálido y personalizado, pensado para reducir la ansiedad asociada a este tipo de cirugías.

Estamos ubicados en Deauville 1711, Carrasco, Montevideo. Podés escribirnos a info@odontologo.com.uy, llamarnos al 2600 9264, o conocer más sobre nuestra clínica dental en Montevideo.

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Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio sacarse las muelas del juicio si no duelen?

No. La evidencia actual no respalda la extracción rutinaria de terceros molares asintomáticos y sin patología. Lo recomendado es hacer controles periódicos y decidir la extracción solo si aparece un problema real.

¿Cuánto dura la recuperación de una extracción de muelas del juicio?

La inflamación y molestia más intensa se concentra en las primeras 48-72 horas. La mayoría retoma su rutina entre 3 y 7 días, aunque la cicatrización completa del hueso toma varias semanas.

¿Qué es la alveolitis y cómo se previene?

Es la pérdida del coágulo que protege el hueso expuesto tras la extracción, y genera dolor intenso a los 3-5 días. Se previene evitando fumar, pajitas, bebidas con gas y enjuagues fuertes durante la primera semana.

¿Necesito antibióticos después de la extracción?

No de forma estándar. Se reservan para casos puntuales según evaluación del odontólogo; los antiinflamatorios y analgésicos sí suelen indicarse para controlar el dolor y la hinchazón.

¿Puedo comer con normalidad después de la cirugía?

En las primeras 24 horas conviene una dieta fría y blanda, sin masticar del lado operado. La alimentación se normaliza gradualmente hacia el final de la primera semana.

¿Es necesario reemplazar la muela del juicio con un implante?

En la mayoría de los casos no, porque los terceros molares no son esenciales para la masticación ni la estética. Se evalúa un implante solo en situaciones puntuales.